Adolfo Pinés · Escalada deportiva · Valdepeñas, Ciudad Real
Blog de Adolfo Pinés, escalador de Valdepeñas.

La Mente se Entrena. Por Inma Garrido.

LA MENTE SE ENTRENA. DESTREZAS PSICOLOGICAS IMPLICADAS EN EL RENDIMIENTO DE LA ESCALADA

Como ya introduje en el artículo anterior, al igual que el físico, la mente también se entrena. Aunque lo más común y conocido por todos es el miedo a las caidas como factor psicológico más limitante en el caso de la escalada, existen otras destrezas o habilidades psicólógicas cuya influencia en nuestro rendimiento deportivo es mayor de lo que pensamos habitualmente.

Pero, ¿que son estas destrezas psicológicas? Esto son conceptos que todos hemos escuchado en alguna ocasión o conocemos, pero ¿sabemos realmente en que grado están afectanto a nuestro rendimiento?, ¿sabemos como mejorarlas, potenciarlas o desarrollarlas? Se trata de habilidades psicológicas que ayudan al deportista a autoregular los estados psicológicos o desarrollar y/o mejorar competencias que pueden influir positiva o negativamente en su rendimiento.

Bien como he comentado anteriormente, independientemente de la modalidad de escalada que se practique, las DESTREZAS PSICOLÓGICAS mas relevantes son las siguientes:
· Control de la activación o regulación del arousal: El «arousal» se refiere a la activación psíquica, fisiológica y motora, determinada por la motivación o el estrés. Por sí no es ni positivo ni negativo, aumenta cuando realizamos una actividad placentera así como cuando se está inmerso en una situación amenazante o preocupado por algún error.

Cualitativamente, la respuesta fisiológica de activación, no varía con independencia de la fuente que la provoque (MOTIVACIÓN O ESTRÉS). Sin embargo, la respuesta cognitiva es diferente. Cuando está presente la motivación, predominan pensamientos,creencias y actitudes caracterizados por el interés, el deseo y el reto por los objetivos deportivos o sus consecuencias,o relacionados con el placer y la satisfacción de realizar la actividad; pero en presencia de estrés, la activación cognitiva se relaciona con la incertidumbre de la situación, el miedo a fracaso, el temor de la
evaluación social, etc.
El nivel de activación influye en dos aspectos de nuestro rendimiento deportivo: en la toma de decisiones, y en todos los procesos cognitivos subsiguientes que derivan de la toma de decisiones, como la atención; y en la ejecución motora, afectando a la tensión muscular o a la coordinación.